Las palabras convocan palabras
Esta frase la oí anoche al profesor del diplomado Gabriel PabónWednesday, May 24, 2006
Tuesday, May 23, 2006
De "El ahogado más hermoso del mundo"
Las palabras prestadas que se encuentran este blog han tenido un momento de gloria en mi vida, así haya sido efímero. El cuento que hoy nos convoca es uno de los que más me gusta, especialmente porque lo oí contado de manera maravillosa por Ricardo Cadavid, un cuentacuentos de la Universidad de los Andes en Bogotá, hace como 15 años. Dejo para ustedes un fragmento, el final. Y me parece estar viendo y oyendo a Cadavid contarlo una y otra vez...
El cuento es de Gabo, publicado en 'La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y su abuela desalmada', 1972
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Fue así como se hicieron los funerales más espléndidos que podían concebirse para un ahogado expósito. Algunas mujeres que habían ido a buscar flores en los pueblos vecinos regresaron con otras que no creían lo que les contaban, y esas se fueron por más flores cuando vieron al muerto, y llevaron más y más, hasta que hubo tantas flores y tanta gente que apenas si se podía caminar. A última hora les dolió volverlo huérfano a las aguas, y le eligieron un padre y una madre entre los mejores, y otros se le hicieron hermanos, tíos y primos, así que através de él todos los habitantes del pueblo terminaron por ser parientes entre sí. Algunos marineros que oyeron el llanto a la distancia perdieron la certeza del rumbo, y se supo de uno que se hizo amarrar al palo mayor, recordando antiguas fábulas de sirenas. Mientras se disputaban el privilegio de llevarlo en hombros por la pendiente escarpada de los acantilados, hombres y mujeres tuvieron conciencia por primera vez de la desolación de sus calles, la aridez de sus patios, la estrechez de sus sueños, frente al esplendor y la hermosura de su ahogado. Lo soltaron sin ancla, para que volviera, si quería, y cuando lo quisiera, y todos retuvieron el aliento durante la fracción de siglos que demoró la caída del cuerpo hasta el abismo. No tuvieron que mirarse los unos a los otros para darse cuenta de que ya no estaban completos, ni volverían a estarlo jamás. Pero también sabían que todo sería diferente desde entonces, que sus casas iban a tener las puertas más anchas, los techos más altos, los pisos más firmes para que recuerdo de Esteban pudiera andar por todas partes sin tropezar con los travesaños y que nadie se atreviera a susurrar en el futuro ya murió el bobo grande, qué lástima, ya murió el tonto hermoso, porque ellos iban a pintar las fachadas de colores alegres para eternizar la memoria de Esteban, y se iban a romper el espinazo excavando manantiales en las piedras y sembrando flores en los acantilados, para que en los amaneceres de los años venturos los pasajeros de los grandes barcos despertaran sofocados por un olor de jardines en altamar, y el capitán tuviera que bajar de su alcázar con su uniforme de gala, con su astrolabio, su estrella polar y su ristra de medallas de guerra, y señalando el promontorio de rosas en el horizonte del Caribe dijera en catorce idiomas, miren allá, donde el viento es tan manso que se queda a dormir debajo de las camas, allá, donde el sol brilla tanto que no saben hacia donde girar los girasoles, sí, allá, es el pueblo de EstebanSaturday, May 20, 2006
De Diez palabras 1
Tomada de una de las contribuciones al sitio Diez palabras por Rafael Torres de Los Ángeles
Friday, May 19, 2006
De las palabras hermosas 2
Cuando chico creía que los baobabs eran invento de Saint-Exupery. Pero existen y son tan asombrosos como en el libro de El Principito
Monday, May 15, 2006
El alambre de colgar las palabras
Me he imaginado este sitio como un alambre donde cuelgo a secar las palabras para luego arreglarlas y vestirme con ellas. O como en el Tibet, uno de esos hilos al cual se unen cientos de banderines con mensajes para los dioses. Palabras que vuelan y llegan a quien las haya pedido, palabras que se preparan a adornar las ideas de algún escritor aficionado o prefesional, un adolescente enamorado que escribe poemas a su primer sueño o tal vez un bloguero como tú y yo que no abandonamos la niñez y permenecemos atrapados en el territorio del amor dónde sólo se entra desarmado.
Sunday, May 14, 2006
Barriletes
Barriletes: sonrisas del cielo.
Así habla la revista argentina Billiken de las cometas citando a un maestro oriental anónimoSaturday, May 13, 2006
De las palabras hermosas
Con este post empieza una serie dedicada a las palabras que suenan hermosas a mis oídos. No tienen que ver con el significado o lo que sienta la gente por ellas. Las escojo porque me gusta cómo suenan.
La primera es
AstrolabioDiez palabras
Este es un post publicitario. Hay un sitio fantástico llamado Diez palabras en el que nos piden que enviemos la lista de nuestras diez palabras favoritas. Es obvio que será una referencia y un modelo para este blog. De allí sacaré palabras que me sacudan y ustedes sabrán que las tomé de allí. Incluso he creado una categoría para clasificar lo que me robe de este arcón de maravillas, para que quede como evidencia ante los jueces.
http://hastadiez.blogspot.com/
Friday, May 12, 2006
Una manada de elefantes
"...los autos pasan lentos como una manada de elefantes..."
Ismael Serrano, cantautor español, en 'Buenos Aires 2001'Thursday, May 11, 2006
Una fracción de siglos
"y todos retuvieron el aliento durante la fracción de siglos que demoró la caída del cuerpo hasta el abismo"
De Gabo en 'El ahogado más hermoso del mundo'