Friday, January 15, 2010
De las palabras hermosas 46
Casi tan hermosa palabra como su nombre anterior: Constantinopla (gracias a @sebasrestrepo)
Como la palabra hermosa 44, Katmandú, ésta es de la familia de las palabras que denominan lugares geográficos. Creo que se llaman topónimos pero no me suena bonito ese nombre.
Y como Katmandú, tiene el encanto de lo exótico que le ha dado la historia.
Esta palabra es un regalo para mi esposa porque Estambul es su lugar soñado para visitar. Pronto estaremos allí.
Tuesday, December 22, 2009
De las palabras hermosas 45
Son escasas las palabras de dos sílabas en esta recopilación de palabras hermosas. La de hoy me recuerda un acetato que teníamos de la película Blanca Nieves, de Walt Disney. Le decía el espejo mágico a la madrastra:
"Tras las siete colinas de jade, tras la séptima cascada, en la cabaña de los siete enanos vive Blanca nieves. Ella es la más bella"
Dice el diccionario de la RAE:
jade.
(Del fr. jade, tomado del esp. [piedra de la] ijada, porque el jade se aplicó por los conquistadores de América como remedio a aquella parte del cuerpo).
1. m. Piedra muy dura, tenaz, de aspecto jabonoso, blanquecina o verdosa con manchas rojizas o moradas, que suele hallarse formando nódulos entre las rocas estratificadas cristalinas. Es un silicato de magnesia y cal con escasas porciones de alúmina y óxidos de hierro y de manganeso, resultando con una composición semejante a la del feldespato. Muchas de las herramientas prehistóricas están hechas de este mineral, y aún se emplea en China para fabricar amuletos muy apreciados contra el mal de piedra.
Friday, December 18, 2009
De las palabras hermosas 44
Varias ciudades del mundo tienen nombres sonoros que, además, evocan exotismo (paradigma genético adquirido de nuestra herencia europea). Para europeos y nepalíes Bogotá, Bacatá, debe sonar hermoso y ser un sitio extrañísimo.
Katmandú en la wikipedia
Katmandú (nepalí काठमांडौ) es la capital y ciudad más grande de Nepal, con una población de 1.442.271 (2006) habitantes, situada en el valle del mismo nombre en Nepal central, en las cercanías del río Vishnumati, a una altura de 1.317 msnm....
Tuesday, December 15, 2009
De las palabras hemosas 43
Una de las palabras favoritas en la música campesina cubana, Celina y Reutilio, Guillermo Portabales y de pronto algunos intérpretes más. Suele encontrarse en la misma canción con la palabra hermosa sinsonte.
El significado Nahuatl de Sinsonte es muy hermoso: "Que tiene 400 voces"
Hoy, como la vez anterior, paladeamos dos palabras por el precio de una.
guardarraya.
1. f. Ant. Linde de una heredad.
2. f. Cuba. Camino estrecho entre dos espacios cultivados, especialmente en un cañaveral, que permite el paso de personas animales y vehículos y que sirve de línea divisoria en campos de cultivo.
sinsonte.
1. m. Cuba, Hond. y Méx. cenzontle.
cenzontle.
(Del nahua centzuntli, que tiene cuatrocientas [voces]).
1. m. Pájaro americano de plumaje pardo y con las extremidades de las alas y de la cola, el pecho y el vientre blancos. Su canto es muy variado y melodioso.
Friday, December 11, 2009
De las palabras hermosas 42
Si hay un grupo de palabras que me gustan tanto como las de origen árabe son las relacionadas con la marinería. Habrá que volver a leer a Salgari para encontrar algunas más
Marinería en sí puede considerarse entre las palabras hermosas
singladura.
(De singlar).
1. f. Mar. Distancia recorrida por una nave en 24 h, que ordinariamente empiezan a contarse desde las 12 del día.
2. f. Mar. En las navegaciones, intervalo de 24 h que empiezan ordinariamente a contarse al ser mediodía.
3. f. rumbo (‖ dirección trazada en el plano del horizonte).
marinería.
(De marinero).
1. f. Profesión o ejercicio de hombre de mar.
2. f. Conjunto de marineros.
3. f. Mar. Conjunto de cabos y marineros, de categoría inmediatamente inferior al de suboficiales.
Thursday, December 10, 2009
Las palabras no saben las bocas que las hablan
“Los objetos no saben su propio material, los gestos no saben sus sentimientos y las palabras no saben las bocas que las hablan. Pero para estar seguros de nuestra existencia, necesitamos los objetos, los gestos y las palabras. Cuanto más palabras nos permiten usar, más libres nos volvemos”
Palabras de Herta Müller, premio Nobel de literatura 2009, en ceremonia previa a la entrega del galardón.
Toda la información en Letralia.
Friday, December 04, 2009
De las palabras hemosas 41
Esas sílabas "co" prodcen eco en mi cerebro cuando suena recoveco
Recoveco llegó por cortesía de @agustinab, en twitter
Recoveco en el diccionario de la RAE
1. m. Vuelta y revuelta de un callejón, pasillo, arroyo, etc.
2. m. Sitio escondido, rincón.
3. m. Artificio o rodeo simulado de que alguien se vale para conseguir un fin.
Tuesday, December 01, 2009
Palabra hermosa 4, faltaba
En su lugar y con el título "De las palabras hermosas 4" había una lista de palabras ahora llamada "Palabras hermosas de la escuela de escritores"
Monday, November 30, 2009
De las palabras hermosas 40
Los Abencerrajes eran una familia ilustre en la Granada musulmana. Dice una leyenda que varios de sus miembros fueron asesinados en la hoy llamada Sala de los Abencerrajes de La Alhambra:
Se encuentra situada frente a la Sala de Dos Hermanas, y su nombre se debe a que la tradición popular asegura que en esta sala fueron degollados los caballeros Abencerrajes, aunque los autores no se ponen de acuerdo sobre qué monarca ordenó su ejecución. De hecho, existe una mancha de óxido que cubre parte de la pila de mármol del centro de la sala, que la superstición presenta como una mancha de sangre de dichos Abencerrajes. (texto tomado de aquí)
La Sala de los Abencerrajes en el sitio oficial de La Alhambra.
Dice este sitio sobre la leyenda:
"...al atribuirle la tradición el poco riguroso escenario de sangrientas disputas cortesanas que acabarían con los principales miembros de esa familia norteafricana."
Fotos de la Sala de los Abencerrajes
Abencerraje en el diccionario de la RAE
(Del ár. hisp. aban [as]sarráǧ, hijo del guarnicionero, nombre del antepasado de esta familia granadina de procedencia árabe).
1. com. Individuo de una familia del reino musulmán granadino del siglo XV, rival de la de los zegríes.
Monday, November 23, 2009
De las palabras hermosas 39
Encuentro la misma fuerza que en la palabra hermosa 26: turbamulta
Dice el diccionario de la RAE:
barahúnda.
(De or. inc.; cf. port. barafunda, y fr. baragouin).
1. f. Ruido y confusión grandes.
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Palabra tomada de una crónica de Ernesto McCausland en eltiempo de hoy (23 de noviembre de 2009)
Copio la crónica porque el link puede dejar de funcionar algún día
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El loco mercado de Atenas
A pesar de nueve grados centígrados, en Atenas es un día caliente: en la capital griega bulle un ánimo de protesta sindical. Al menos tres sectores, el educativo, el transportador y el portuario, están efectuando paros y manifestaciones. Incluso, los contratistas del Ministerio de Cultura, que se encargan de operar el acceso a los monumentos más importantes de la humanidad, han decidido suspender labores, dejando a una nube de turistas japoneses con gestos desconcertados en la mismísima entrada de la Acrópolis.
Es como si, de repente, la cuna de la civilización se hubiera convertido en el ataúd del buen ambiente laboral y planteado, además, la ironía de que la sede de todo conocimiento sofisticado, la piedra sagrada en que se levanta imponente el Partenón, ahora se encuentre aislada por culpa de una huelga. Los japoneses, cámaras apagadas entre sus manos, lo dicen con sus miradas sin otra manera de expresarlo: algún funcionario griego debería cometer haraquiri.
Pero, en el ágora de Atenas, uno de los mercados públicos más antiguos de la humanidad, nada se ha sentido. El ruido de las marchas, los pitos, las consignas coreadas, se ahoga fácilmente entre la alharaca de carniceros, verduleros y vendedores de pescado. Algunos de ellos llevan siglos gritando, a través de sus abuelos, sus bisabuelos, sus tatarabuelos. La propiedad de las colmenas del ágora pasa de generación en generación, también la licencia para gritar: seguramente muchos de ellos daban alaridos ofreciendo las mejores sardinas, mientras Platón y Aristóteles concebían discretamente el pensamiento universal.
Por eso amo los mercados, y los prefiero a cualquier monumento, a cualquier atractivo turístico de una ciudad. Precisamente porque no son un atractivo turístico. No hay allí guías memoriosos, ni almacenes de souvenirs, ni montajes escénicos, ni versiones extremas de la historia. Los amo porque allí todos gritan, no existe el silencio provocado de la ciudad farsa, la quietud sepulcral de edificios, iglesias, estatuas y obras de arte, donde solo se escucha, si acaso, el chasquido discreto de las cámaras.
De allí que en tantos viajes ejerciendo el periodismo, haya terminado huyéndoles a los rebaños de turistas para hallar deleite en la barahúnda de los mercados, lo cual no necesariamente es una conducta segura. Si un turista extraviado termina metiéndose en el Mercado de Bazurto, seguramente encontrará allí una Cartagena más interesante que la de piedra. Brotarán ante sus ojos, en medio de un hedor de aguas podridas, boxeadores trashumantes que aceptan desafíos por monedas de quinientos y que en sus combates desatan una algarabía muy superior a la ya existente. Tendrá a su disposición al Caribe en éxtasis, siempre y cuando no se le ocurra la mala idea de tomar el giro equivocado e ir a parar a la mala esquina donde lo espera la ley del cuchillo.
El mercado de Atenas ya no es tan auténtico como el de otros tiempos. La Unión Europea lo insufló con aires de contemporaneidad, obligando a los carniceros y a los vendedores de pescado a utilizar camas de hielo para sus productos y a una acción de lavado general tan intensa, que uno camina siempre con los pies sumergidos en dos centímetros de agua. No es raro entonces que, así como el riesgo más grande de Bazurto sea terminar apuñalado en el vecindario, en el Ágora ateniense una ancianita, toda vestida de negro, vaya directo al piso después de un resbalón.
Pero, a pesar de la llegada de la modernidad obligatoria, nadie ha podido acallar la gritería, como si ellos tuvieran claro que -a pesar de Sócrates- Grecia no siempre es el territorio de la razón y que el que más ruido haga será finalmente el que más pescado venda.
La Unión Europea podrá seguir intentando meter al Ágora en su redil, y seguramente mucho cambiará. Pero ese mercado, como el resto de Atenas, seguirá siendo un sitio loco y tan caótico, que uno bien podría concluir que Atenas es la Bogotá de Europa.